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26 de junio de 2026

Qué pedir en un brunch (y qué dejar para otra vez)

Un brunch bueno no es comer mucho: es elegir bien. Cómo armar la mesa para dos o para cuatro sin terminar con remordimientos.

#brunch#consejos

El brunch es el almuerzo que se come sin prisa y la merienda que se sirve con pan caliente. También es el formato más fácil de arruinar: llegar con hambre de lobo, pedir de todo, y terminar con un nudo en el estómago mientras miras la bandeja a mitad de camino.

Después de años de fines de semana en la barra, estas son las reglas que seguimos —y que te recomendamos.

Regla 1: un plato principal, un plato para compartir

Para dos: uno pide el principal (un bowl, unos huevos, unos waffles) y el otro el plato para compartir (entradas, sándwich, bruschetta). Si van en cuatro, invierte la proporción: dos principales y lo demás para compartir.

El error típico es que cada persona pida su propio plato principal completo. El brunch es una comida de mesa, no cuatro almuerzos individuales.

Regla 2: el café se elige una vez, no por persona

Un Chemex para dos resuelve el café de toda la mesa por menos que dos lattes individuales, y además da tiempo: el filtrado se sirve en taza y se va rellenando. Si alguien quiere leche, que pida su latte; la mesa se mantiene ligera.

Regla 3: lo dulce va al final, no al mismo tiempo

Orden clásico que nunca falla:

  1. Arranque: bruschetta, croquetas o una ensalada pequeña.
  2. Cuerpo: bowl de palta, shakshuka, tacos o waffles.
  3. Cierre: un postre para dos (cheesecake, brownie tibio) o un café filtrado largo.

Si pides el postre al mismo tiempo que el principal, no sabrás ninguno.

Qué pedir según el hambre

Hambre Para una Para dos
Ligeros Bowl de palta + cold brew Tostada de hummus + V60 para dos
Medios Waffles de Bruselas + café con leche Shakshuka + sándwich para compartir
Fortes Club Kallpa + iced latte Tacos + poke bowl + limonada

Lo que deja para otra vez

  • El segundo café: si te fue bien la primera taza, el segundo filtrado es el de verdad. No lo descuides.
  • La pieza de pastelería para llevar: el croissant de almendras del finde está delicioso también el lunes en la oficina.
  • Los waffles del desayuno de entre semana: existen todo el día, no solo el sábado.

Y si van niños (o niños grandes)

Lo más seguro de la carta: avocado toast, sándwich y batido de mango. Y deja que alguien pida los waffles piña colada: el ron opcional se puede pedir sin ron.

El brunch perfecto no es el más grande. Es el que te hace levantarte de la mesa diciendo “otra vez la semana que viene”.